Boquerones Fritos
Felicidad y riqueza (2)
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Mi querida Pilar, voy a intentar hacer una reflexión sobre estos dos conceptos e intentar estar a la altura de tu comentario anterior. Precisamente que la Riqueza vaya acompañada de la Felicidad es una de nuestras preocupaciones. Como tú bien dices son conceptos que no tienen porqué guardar relación directa, pero no obstante tampoco deberían ser incompatibles. Y en demasiadas ocasiones lo son. Nuestra labor no es tanto la de hacer felices a nuestros clientes como la de evitar que cometan errores que les deriven hacia la infelicidad. No obstante, existen muchas formas de encontrar felicidad en la riqueza, diría que tantas como formas de vivir la vida.
Muchas de ellas no vienen por la vía del consumo directo de la riqueza ni del gasto, sino por otras formas de utilizarla. Es cierto que algunos son felices acumulándola de forma insana, para ellos y para los demás, pero también hay quien encuentra la felicidad facilitando el futuro económico de sus descendientes o herederos, por ejemplo. Otros encuentran la felicidad en la utilización de una parte, más o menos importante, de esa riqeza en la ayuda a terceros, miserables o no (eso puedo asegurarte, Pilar, que genera mucha felicidad). Para otros la riqueza no les produce felicidad si no se convierte en poder, por ejemplo corporativo, que les haga personas más influyentes o con mayor éxito social. También los hay que encuentran la felicidad en el triunfo sobre la competencia (de cualquier naturaleza), es decir por ser capaces de aumentar los distintos tipos de riqueza en mayor medida que su competencia o vecino. Por un mero espíritu ganador y competitivo que algunos llevan grabados en sus genes y/o educación. Otra vía de felicidad en la riqueza es la búsqueda de la seguridad (virtual o real), es decir, ser feliz cuando se dispone de recursos que puedan evitar o paliar las contingencias negativas e imprevisibles que puedan suceder a una persona o familia, o al menos que eso creamos. Y podríamos seguir... Tan sólo hay que ver este gráfico para comprender que riqueza y Felicidad no forman un binomio previsible: Como ves, la felicidad puede estar asociada a la riqueza, pero de formas distintas a la primera que puede venir a la mente de muchos como el despilfarro, el consumo o el gasto en lujos y caprichos. De hecho, si la felicidad la buscamos en eso, probablemente no la alcancemos nunca. Diría que es menos difícil ser feliz sin riqueza que buscando la felicidad en el mero consumo de dinero, porque al igual que una droga, cada vez necesitaremos una dosis mayor de consumo para conseguir el mismo placer. O sea que en realidad esa felicidad no es tal, sino un placer efímero e insano que muchos confunden con la felicidad. Nuestra labor es la de orientar a los clientes en la consecución de esa felicidad en su riqueza y compatibilizarla con un crecimiento adecuado de su patrimonio a corto, medio y especialmente a largo plazo. A veces, como ya te he dicho, es el propio incremento patrimonial el que proporciona felicidad. Pero en otras ocasiones debemos conseguir una evolución adecuada del patrimonio, a pesar de que la felicidad de la familia lo consuma parcialmente en pos de su felicidad, sea cual sea. Entonces ¿deben seguirse criterios que pongan en peligro la evolución del patrimonio? O por el contrario ¿se debe priorizar la correcta evolución de los activos? Continuará... |
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