Estrategia
El Euro: Una divisa cara con un negro horizonte (1)
El disclaimer inicial es impepinable: La especulación en divisas es la madre de todas las especulaciones. Y no debemos gestionar nuestro patrimonio en base a la especulación del cambio, si lo queremos hacer de forma consistente, equilibrada, juiciosa y con una progresión a largo plazo adecuada. Pero a pesar de ello, no nos resistimos a dar nuestra mera opinión respecto a lo que le está sucediento a la divisa europea. Una moneda que no olvidemos que es de nueva creación, y que nació nada menos que como único candidato capaz de sustituír al dólar (USD) en su liderato mundial, y como divisa refugio alternativa.
Es cierto que muchos norteamericanos creían que el proyecto de una Europa unida, grande y potente era el enemigo temido y a batir. Y quizá así ha sido durante años y sobre el papel. Pero la realidad práctica de la evolución de esa estructura supranacional y multicultural ha ido perdiendo fuerza por diversos motivos. Entre ellos podemos citar la falta de liderazgo político que emana del hecho de que la mayoría de los Estados fuertes de la UE no han renunciado de forma sustancial a su soberanía, en favor del órgano de gobierno teórico de la Unión. Esto ha convertido a los organismos oficiales en meras supraorganizaciones burocráticas, lejos del verdadero centro de poder que toma realmente las decisiones. La diversidad cultural existente en los países de la Unión tampoco ayuda a hacer de la UE una verdadera potencia, aunque es cierto que la unión en tiempos de bonanza y convergencia económica entre miembros pobres y ricos era más que aceptable y el sentimiento europeísta podía palparse lo suficiente. Pero en cuanto la crisis ha azotado las economías más débiles y la divergencia en las cifras macroeconómicas se ha convertido en dramática realidad, el sentimiento europeo ha desaparecido de forma proporcional al resurgimiento nacionalista y soberanista de sus estados miembros. Y ese fenómeno multinacional decohesionador que tiende a producirse siempre en cualquier organización estatal o supraestatal en cuanto la economía chirría, puede (en el caso de la UE) llevarse por delante muchos años de labor burócrata unificadora e integradora. O al menos modificar la hoja de ruta de la UE sustancialmente en el futuro. ![]() La debilidad política, unida a una mezcolanza de culturas, a una situación económica crítica de alguno de los miembros, a un nacionalismo muy presente entre sus Estados y a un proyecto europeísta poco arraigado históricamente (apenas una generación), hace que el proyecto europeísta deba cuando menos revisarse. Y cuando la tensión se apodera de la hoja de ruta post-Maastricht marcada por el Tratado de Roma (2004) y su secuela de Lisboa (diciembre 2007), el desgarro no puede llegar por otro sitio que por su costura más débil: El Euro. La moneda única ha venido siendo en estos dos años y medio, en que el Sistema se ha cuasi colapsado, la muñeca hinchable en plena Era de las Devaluaciones. Y nos encontramos hoy con un Euro sobrevalorado respecto al coste de inversión y vida de casi todas las divisas del planeta. El viajero que cambia euros por esos mundos de Dios, recibe a cambio gran cantidad de moneda local que le convierte en un turista rico allá donde va. Incluso también (aunque en menor medida que en países emergentes) en el primer y segundo mundo, es decir en los EE.UU. y los países con economías dolarizadas. Pero lo que le sucede al turista denominado en Euros, no sería más que una mera anécdota del viajero feliz. Lo realmente revelador es la capacidad inversora que tenemos los euro-portantes allende nuestras fronteras Schengen. Continuará... Más información en http://twitter.com/ClusterFO También puedes unirte a nuestra red social en Facebook y a nuestra red profesional en Linkedin |
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Un poco de Historia no vendría mal para SABER que Europa Unida es una falacia y que se apoya en la ONU como a clavo ardiendo.
Hay que empezar a dewshechar la idea de Europa tal como nos inculcan erroneamente, es